Este microscopio monocular de J. J. Kipp es sencillo tipo continental, pero que tiene una serie de características peculiares. No es inclinable. Tiene un eje de sostén rígido en el que se encuentra el tubo óptico y su sistema único de enfoque. Este funciona mediante una rueda horizontal que actúa sobre el muelle vertical. Sus objetivos son muy simples y antiguos.

Son pequeños anillos metálicos que se enroscan sucesivamente, consiguiendo un mayor aumento mediante oposición, llegando a poder enroscarse cinco de ellos. Su condensador es simple una pieza metálica de forma triangular  con dos orificios. A diferencia de la habitual circunferencia con cinco o seis de ellos. Para mejorar la iluminación incidente tiene una lupa ojo de buey, que se mueve mediante un eje articulado fijado al tubo óptico.

El aparato tiene siete objetivos y tres oculares, además de otros complementos. Todos ellos alojados en un estuche de madera de cerezo.