El microscopio simple es aquel que utiliza una sola lente para ampliar las imágenes de los objetos observados. Es el microscopio más básico cuyo ejemplo clásico es la lupa. Hace más de quinientos años se desarrollaron las lupas de cristal simples. Estas eran lentes convexas (más gruesas en el centro que en la periferia). La muestra u objeto podrían entonces ser enfocados por el uso de la lupa colocada entre el objeto y el ojo. Estos «microscopios simples» podrían difundir la imagen en la retina por ampliación mediante el aumento del ángulo visual en la retina.

Microscopio simple. Diagrama óptico de un microscopio simple

Diagrama óptico de un microscopio simple.

Microscopio simple de Leeuwenhoek

Microscopio simple de Leeuwenhoek

A la izquierda se observa el diagrama óptico de un microscopio simple. Se observa que la imagen virtual creada por la lente, es mayor que el objeto de estudio. A su derecha se aprecia el microscopio simple de Leeuwenhoek. La muestra se colocaba en la punta del tornillo, enfrente de la única lente, incrustada en el orificio, de la que destaca la pequeñez de su diámetro.

Funcionamiento y empleo

El objeto a observar se coloca entre el foco y la superficie de la lente, lo que determina la formación de una imagen virtual, derecha y mayor cuanto mayor sea el poder dióptrico de la lente y cuanto más alejado esté el punto próximo de la visión nítida del sujeto. El aumento obtenido con estos microscopios es reducido, debido a que la longitud de onda de la luz visible le impone limitaciones.

Se le atribuye al holandés Anton van Leeuwenhoek haber introducido en el empleo del microscopio a los biólogos, a pesar de que ya se estaban produciendo lupas simples en el siglo XVI. Leeuwenhoek construyó microscopios muy eficaces basados en una sola lente.  ​Sus observaciones fueron lo suficientemente famosas como para comunicarse con regula- laridad con la Royal Society de Londres y recibir a numerosos visitantes reales.

Estos microscopios simples de una sola lente producían una ampliación de hasta 275 veces (275x) y tenían un poder de resolución de 1,4 μm.; no padecían las aberraciones que limitaban la eficacia de los primeros microscopios compuestos, como los empleados por Robert Hooke. Con ellos Leeuwenhoek fue capaz incluso de describir por primera vez protistas microscópicos de vida libre y parasítica, células espermáticas, células sanguíneas, nematodos microscópicos, rotíferos y hasta bacterias.